PATRICIO SEPÚLVEDA: CREATIVIDAD SIN LÍMITES
- 27 may
- 2 min de lectura

Multifacético, esa es la palabra que mejor lo describe. Seguidor del arte, lleva casi una década fotografiando su trabajo, escribiendo poemas premiados y asistiendo a los talleres de ArtLabbé. ¿La razón? “Simplemente, es un lugar donde quiero estar”.
Cada mañana, Patricio Sepúlveda entra a las oficinas de Larraín Vial
escuchando música. Se sienta, enciende el computador y continúa su jornada
laboral hasta la una de la tarde. Así, todos los días. Es su rutina y le gusta.
Sencillo, admite que le cuesta creer que este 2026 cumplirá nueve años en la
misma empresa de servicios financieros.
No sólo eso: durante todo ese tiempo ha sido el encargado de capturar aquellos momentos dignos de recordar: celebraciones, reuniones, rostros sonrientes. “El fotógrafo oficial”,
como lo conocen todos allá.
Patricio tiene 38 años y Síndrome de Down. Pero al oírlo hablar -de la vida,
su trabajo, sus fotos y los paisajes que lo inspiran- su condición pasa a
segundo plano. Lo primero que aparece es otra cosa: alguien que sabe lo que
le gusta y, por consiguiente, lo hace. Que trabaja, que crea, que llega solo a
los lugares porque, como dice con naturalidad: “Soy independiente".
- ¿Qué te gusta de la fotografía, Pato?
Me encanta sacar fotos. Es mi pasión: capturo imágenes con el celular y
luego las publico en mi Instagram para compartirlas con el resto.
- ¿Cómo ha sido tu relación con Artlabbé?
Vengo martes por medio, caminando desde mi oficina en Larraín Vial. No
recuerdo cómo llegué, pero soy feliz acá. A veces participo en los talleres de
pintura y los apoyo cuando hay que sacar fotografías. Me gusta mucho
conocer gente y compartir con los demás.
Patricio pertenece al grupo de personas neurodivergentes que asisten a los
talleres semanales pensados exclusivamente para ellos: expresión teatral,
pintura con enfoque terapéutico, música y espacios de pausa creativa, entre
otros. Son instancias donde lo que importa es participar, no el resultado.
Ahí, Pato encontró algo difícil de definir, pero fácil de reconocer: un lugar al
que quiere volver.
Justamente en ArtLabbé ha tenido la posibilidad de explorar otros intereses,
incursionando en el ámbito de la poesía. Prueba de ello es su poema “Mi
paisaje” ganador del concurso internacional Liberté.
“Me inspiré en la naturaleza, sintiéndola y mirándola. Cuando era chico me
tocaba viajar mucho a Miami y me gustaba mirar el cielo. Parte de eso está
plasmado en mi poema”, nos explica.



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